Por: Daniel Arturo Campillo Campos
Revisando las nuevas investigaciones de jóvenes economistas, me encontré con el Primer Concurso de Ensayo que realiza el Fondo de Cultura Económica a través de El Trimestre Económico. A continuación, les muestro unos fragmentos del ensayo titulado: “Desigualdad, redistribución y crecimiento económico en México: 2016-2022”, artículo ganador del segundo lugar.
La desigualdad en la distribución del ingreso constituye uno de los principales retos para el desarrollo económico y social de México, un país que se caracteriza por enfrentar profundas brechas entre los distintos grupos de población, a pesar de su potencial económico. Este problema no sólo reduce el bienestar y las oportunidades de las familias, sino que también incide negativamente en el crecimiento económico, la estabilidad institucional y la cohesión social. El trabajo analiza la relación de la desigualdad de los ingresos y el crecimiento económico en México mediante el mecanismo de la política económica, explicado por la preferencia y la elección de la política de redistribución (fiscal y social), a partir de la hipótesis del votante medio para diferentes niveles de agregación (El análisis en la distribución del ingreso se realiza al dividir a la población en partes iguales ordenadas por su nivel de ingreso. El decil de ingreso se refiere a la división en 10 partes iguales). Esta hipótesis se refiere a la presión por redistribuir el ingreso en un contexto de alta desigualdad en el supuesto de que, en las democracias, el poder político está mejor distribuido que el poder económico. Entonces, la mayoría de la población, a partir del ejercicio de su voto, decidirá e incentivará los mecanismos de política económica para la redistribución del ingreso. De esta manera, se argumenta que la relación entre desigualdad y crecimiento depende de la posición de los individuos en la distribución del ingreso y de la interacción con los mecanismos institucionales y políticos que median la acción del Estado.
La redistribución se define como la preferencia por una política económica redistribuidora para corregir la desigualdad del ingreso e incentivar el crecimiento económico. Los individuos eligen entre la política social, a través de las transferencias de programas sociales, y la política fiscal, mediante el pago de impuestos. Además, conocen su posición y el nivel de desigualdad en la distribución personal del ingreso. La redistribución, al elegir la política, reduce la desigualdad e incentiva el crecimiento económico. La preferencia por la política se elige mediante la decisión de la mayoría a través de una participación democrática que se manifiesta en el votante medio.
La elección de la política económica se realiza de manera individual y se refleja en una mayoría representativa a través del votante medio. En este contexto, es necesario suponer que no existe ningún rival para el gobierno, es decir, no hay ninguna alternativa que implique un cambio en el poder político. Los agentes perciben la desigualdad como un mal (aversión) que limita el crecimiento económico, lo cual eleva el descontento social respecto de la política económica vigente, en consecuencia, presionan a los hacedores de política para emplear un programa económico que reduzca la inequidad y aumente sus ingresos.
Para comprobar lo anterior, se realiza un análisis de un panel de datos a nivel estatal construido a partir de la información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) realizada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía (Inegi) para 2016-2022.
Los hallazgos muestran que, en el agregado nacional, el votante medio tiende a preferir la política fiscal como mecanismo redistributivo, mientras que la política social no presenta efectos estadísticamente significativos. Sin embargo, cuando se analizan los resultados al desagregar por deciles de ingreso, se observa que los individuos de menores ingresos muestran mayor preferencia por la política social, mientras que los de mayores por la política fiscal, lo que aporta evidencia a favor de la hipótesis de la plutocracia y revela la heterogeneidad de los efectos redistributivos y las preferencias políticas. Se concluye que la desigualdad impacta negativamente en el crecimiento del ingreso neto de la parte baja de la distribución. https://www.eltrimestreeconomico.com.mx/index.php/te/article/view/3463/3153












































