Juan Carlos Chávez
Continúa la muerte del hato ganadero en el municipio de Durango por la falta de agua, problema que ya empieza a afectar también a la gente, ya que las comunidades resienten ya la escasez del vital líquido, así lo señaló Alejandro Pérez Arellano, Secretario de Agrícolas y Pecuarios en el partido de la Revolución Democrática, dijo que a este panorama hay que agregar la indiferencia de las autoridades, a las que, parece no importarles esta difícil situación que se vive en la mayor parte del territorio estatal.
Recordó que desde hace tiempo los bordos de abrevadero están secos, al igual que los pastizales, los campesinos y los pequeños ganaderos tiene que acarrear agua de donde la encuentren, pero no todos tienen esa posibilidad, por lo que la muerte de sus animales es casi un hecho, lo mismo sucede con el agua para uso doméstico, ya se “batalla” para el tema del agua potable, pues no hay de donde obtenerla.
Arellano Hernández consideró que, si los funcionarios de las diferentes dependencias de gobierno no “ponen el ojo” en las zonas rurales, las complicaciones se van a incrementar. Este llamado se hace a los niveles municipal y estatal, pues el federal, hace tres años que abandonó el campo, tienen que aportar su grano de arena y ayudar en uno de los momentos más difíciles de la temporada de secas.
Por último, el dirigente campesino pidió a la autoridad no minimizar este problema, el cual puede provocar inclusive, un estallido social, en este municipio, la totalidad de la zona valle sufre de los efectos de la falta de agua, parece que solo con la lluvia se va a mitigar esta escasez, porque apoyos o acciones, no se ven por ningún lado.










































