El monitoreo realizado para detectar posibles teléfonos dentro del Cereso No. 1 de Durango, que pudieran ser utilizados para llamadas de extorsión, no ha arrojado resultados positivos hasta el momento, informó María de Jesús Galarza Flores, directora del centro penitenciario.
Indicó que desde la Ciudad de México se llevan a cabo labores de monitoreo para identificar señales de telefonía, sin que se haya detectado alguna relacionada con dispositivos dentro del centro.
Ante los cuestionamientos sobre los operativos sorpresa y el hecho de que durante las revisiones no se localicen objetos o sustancias ilícitas, explicó que estas acciones no son realizadas únicamente por personal de la Policía Penitenciaria.
Señaló que en los operativos también participan elementos de la Policía Estatal, Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional y representantes de Derechos Humanos. Además, agentes del Ministerio Público acompañan las revisiones para intervenir en caso de localizar alguna sustancia u objeto de procedencia ilícita.
La directora indicó que dentro de los departamentos se han encontrado instrumentos de trabajo, aunque aseguró que, durante las revisiones realizadas hasta ahora, no han localizado sustancias u objetos ilícitos.
Respecto al ingreso de familiares para visitar a las personas privadas de la libertad, Galarza señaló que existe un proceso de registro digital y que se realizan revisiones conforme a los lineamientos de Derechos Humanos.
También explicó que el centro cuenta con un aparato de rayos X para revisar los alimentos que ingresan durante las visitas, como parte de los mecanismos de control.
“Hasta ahorita no se ha dado ni se ha suscitado ningún percance”, afirmó.
La directora agregó que la Comisión Estatal de Derechos Humanos mantiene vigilancia sobre las condiciones dentro del centro penitenciario y recordó que las personas privadas de la libertad pueden presentar quejas cuando consideren que sus derechos humanos han sido vulnerados.












































