La reconversión productiva es una estrategia para quitarle presión a los cultivos que generan sobreoferta, aplicarla es decisión de los campesinos, y aunque los gobiernos traten de promoverla, son ellos los que tienen la última palabra, así lo consideró el diputado federal Gerardo Villarreal Solís, dijo que es algo que se ha probado, sin embargo, los productores deben de tener la certeza de cuales productos les pueden funcionar.
Recordó que hace varios años, cuando el país no era deficitario de maíz y había una superficie más extensa para sembrar, los campesinos sembraban trigo, avena o frijol, con lo cual se obtenía una mayor variedad de productos y la rotación de cultivos, lo que le quitaba presión a todo lo que se sembraba, hoy los tiempos han cambiado y algunos productos como el frijol, llegan a saturar los mercados.
Villarreal Solís agregó que otra de las condiciones para que la reconversión productiva es la de seguir la vocación de la tierra en cada región, es imposible que los productores siembren algo a lo que no están habituados, tampoco a los que es muy difícil comercializar, de ahí que debe de ir acompañada de estudios de mercado para garantizar que ven a vender sus cosechas, de lo contrario de nada vale el cambio.
Finalmente, el legislador del partido Verde Ecologista de México consideró que la reconversión productiva requiere de un trabajo muy técnico, especialmente en el sector temporalero, no solo de Durango, sino de todo el país, hay que explorar una política agroalimentaria que ofrezca las mejores cifras y datos sobre las alternativas de cultivos, y aunque los productores conocen a la perfección lo que es la reconversión, siempre se ha hecho de manera empírica.












































