Las mujeres con discapacidad no necesitan que hablen por ellas, necesitan que se abran los espacios para que sean ellas quienes hablen, así lo consideró la regidora Mariana Verduga Palencia, al hacer un llamado desde el Cabildo de Durango a avanzar hacia una inclusión que garantice participación, voz y capacidad de decisión.
En el marco del Día Nacional de las Mujeres con Discapacidad, conmemorado el pasado 12 de septiembre, señaló que existen mujeres que diariamente enfrentan barreras para estudiar, trabajar, desplazarse por la ciudad, acceder a servicios de salud y justicia y, particularmente, participar en las decisiones que afectan directamente sus vidas.
Para visibilizar esta realidad, Mariana Verduga compartió la historia de Karla, una mujer duranguense que vivió desde pequeña con discapacidad visual y que a los 23 años perdió completamente la vista y a pesar de tener que aprender nuevamente muchas actividades de su vida cotidiana, continuó con su preparación profesional hasta convertirse en trabajadora social y defensora de los derechos de las personas con discapacidad y de las mujeres.
Señaló que cuando se habla de discapacidad muchas veces se termina hablando de las limitaciones, de lo que una persona no puede hacer y de los obstáculos que enfrenta, pero se olvida hablar de todo lo que pueden aportar, sus sueños, su talento, su experiencia y su capacidad para liderar.
Sostuvo que historias como la de Karla no deben abordarse únicamente desde la superación personal, sino que deben llevar a las instituciones a preguntarse por qué las personas con discapacidad continúan encontrando obstáculos que podrían eliminarse desde las políticas públicas y el diseño de las ciudades, y concluyó diciendo que la inclusión no consiste únicamente en garantizar accesos físicos, sino también en generar condiciones para que las mujeres con discapacidad puedan participar, ser escuchadas y formar parte de los espacios donde se toman decisiones.












































