Durango fortalecerá su participación en el Programa Binacional de Conservación del Lobo Mexicano con la llegada, a finales de 2026, de una nueva pareja reproductora al Parque Ecológico El Tecuán.
La pareja, integrada por un macho y una hembra, será alojada en una nueva área de exclusión de 2.5 hectáreas, infraestructura que permitirá avanzar en el establecimiento del segundo Centro Nacional de Reproducción del Lobo Mexicano, de acuerdo con las especificaciones contempladas en el acuerdo de conservación entre México y Estados Unidos.
La secretaria de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Claudia Hernández Espino, informó que esta acción forma parte de los esfuerzos para contribuir a la recuperación de una especie que se encuentra en categoría de riesgo.
El Programa Binacional de Conservación del Lobo Mexicano reúne a instituciones académicas, científicas y especializadas en vida silvestre de ambos países, con acciones enfocadas en la reproducción, manejo y recuperación de la especie.
Recientemente, representantes de Durango participaron en una sesión del programa realizada en Albuquerque, Nuevo México. En el encuentro estuvieron Adán Álvarez Haros, jefe de Ordenamiento Territorial, Áreas Naturales Protegidas y Fauna Silvestre de la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente, así como Lyda Salazar Quiñones, directora del Zoológico Sahuatoba.
Durante la reunión también se acordó que Durango será sede en 2027 del encuentro del Programa Binacional de Conservación del Lobo Mexicano. La reunión permitirá congregar en el estado a especialistas e instituciones de México y Estados Unidos involucrados en la recuperación de esta especie.
Actualmente, Durango participa en acciones de conservación desde distintos espacios, entre ellos el Parque Ecológico El Tecuán, la Reserva de la Biósfera de La Michilía y el Zoológico Sahuatoba.
A estos sitios se suma la presencia de lobos mexicanos en vida silvestre en las comunidades El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Tepehuanes, donde recientemente fue liberada una manada como parte de las acciones de recuperación de la especie.
Con la llegada de la nueva pareja reproductora y la próxima realización de la reunión binacional, Durango amplía su participación en las estrategias de conservación del lobo mexicano y en la protección de la biodiversidad.












































