Bonnie Lynn Pierce, de 38 años, murió luego de regresar a una vivienda en llamas para salvar a su hija menor. En medio del fuego y el humo, la madre volvió a entrar por la pequeña y terminó protegiéndola con su propio cuerpo.
El incendio ocurrió el 22 de agosto, en un dúplex ubicado en la cuadra 700 de Magnolia Avenue East, en St. Paul, Minnesota. Bonnie se encontraba en el inmueble junto con dos de sus hijas cuando comenzó la emergencia.
Una de las menores consiguió salir por una ventana y Bonnie también logró abandonar inicialmente la vivienda. Sin embargo, al darse cuenta de que su hija menor todavía permanecía dentro, decidió regresar para buscarla.

Los equipos de emergencia acudieron al lugar tras recibir el reporte de personas atrapadas. Al ingresar al inmueble, los bomberos encontraron fuego en uno de los departamentos y una fuerte concentración de humo.
Durante la búsqueda localizaron a Bonnie inconsciente dentro de una habitación. Debajo de ella se encontraba su pequeña hija.
La escena mostró que la madre había colocado su cuerpo sobre la niña, cubriéndola para protegerla de las llamas y el humo. Ambas fueron rescatadas y trasladadas a un hospital.
Bonnie, sin embargo, no logró sobrevivir a las graves lesiones provocadas por el incendio y murió el 24 de agosto, dos días después de la tragedia.

Su hija continúa hospitalizada y recibe atención médica, mientras sus familiares esperan que pueda recuperarse.
Familiares describieron a Bonnie como una mujer alegre, entregada a sus hijas y profundamente dedicada a su familia.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las causas que provocaron el incendio.












































