Cuidar a un familiar que vive con alguna discapacidad o enfermedad representa una labor diaria que muchas veces se realiza sin descanso y sin remuneración. Para reconocer y acompañar a quienes desempeñan esta tarea, el programa Apapacho, impulsado por Toño Ochoa a través del DIF Municipal, ha fortalecido la atención integral a cuidadoras y cuidadores en Durango.
A través de este programa, en cuatro años se han beneficiado más de 1,700 personas, con la entrega de 6,333 apoyos económicos y paquetes de cuidado personal, además de 4,024 consultas médicas y psicológicas y 23 talleres sobre fisioterapia, higiene, primeros auxilios y manejo físico de pacientes.
Uno de los principales objetivos es que quienes cuidan a otra persona también tengan la oportunidad de cuidar su propia salud. Tal es el caso de María Castrejón, quien durante años cuidó a su madre y actualmente atiende a su hija con discapacidad física.
“Me parece excelente, porque nadie antes nos había volteado a ver”, compartió María, quien destacó que el acompañamiento también ha contribuido a mejorar su salud mental y a adquirir nuevas herramientas para desempeñar su labor.
La atención se lleva hasta las viviendas mediante el Apapacho Móvil, donde personal del DIF Municipal brinda servicios de medicina general, fisioterapia y psicología, permitiendo que las familias reciban acompañamiento sin tener que trasladarse.
Guadalupe Ochoa, presidenta del DIF Municipal, señaló la importancia de atender a las personas cuidadoras, debido al desgaste físico y emocional que enfrentan diariamente.
Por su parte, la directora Malena González destacó que 9 de cada 10 personas que realizan labores de cuidado son mujeres, por lo que el programa busca brindarles herramientas y respaldo para que puedan continuar con esta responsabilidad sin descuidar su propio bienestar.
Erika Santillán también compartió su experiencia al cuidar a su papá y aseguró que formar parte de Apapacho le ha ayudado especialmente en el aspecto emocional, pues el personal acude hasta su domicilio para brindarle apoyo.
El programa también ha ampliado su cobertura. Mientras que en 2025 contaba con un padrón de 500 cuidadores, para 2026 la cifra aumentó a 1,200 cuidadoras y cuidadores, consolidando una estrategia de acompañamiento para quienes dedican gran parte de su tiempo al cuidado de un ser querido.
Bajo la premisa de que “un duranguense nunca deja solo a otro duranguense”, Apapacho busca reconocer una labor que durante años permaneció poco visible y brindar un respaldo integral a quienes también necesitan ser cuidados.












































