La muerte de cinco bebés en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) derivó en una revisión sanitaria del área, donde autoridades estatales y federales realizan verificaciones y muestreos para determinar si existe algún factor común relacionado con los fallecimientos.
El titular de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised), Saúl Fernández Saracho, informó que ya inició visitas de verificación en el establecimiento, pese a que el IMSS es una institución de carácter federal. Agregó que su participación será de coadyuvancia dentro de las investigaciones.
Indicó que, tras conocer los hechos, personal de la Coprised acudió a la UCIN, donde constató que en ese momento ya no se registraban nuevos ingresos de pacientes y que el área había sido sometida a labores de limpieza.
Como parte de la revisión se realizaron muestreos tanto en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales como en los quirófanos, debido a que dos de los pacientes fallecidos habían requerido procedimientos quirúrgicos durante su atención.
Los análisis de laboratorio podrían tardar entre cinco y siete días, dependiendo del tipo de bacteria que se busque identificar. Fernández Saracho apuntó que sus resultados podrían diferir de los obtenidos por el IMSS debido a que el área ya había sido sometida a una limpieza exhaustiva antes de la toma de algunas muestras.
Además de los análisis microbiológicos, la Coprised solicitó documentación relacionada con el mantenimiento y la limpieza de las instalaciones, así como las bitácoras y los registros de las sustancias utilizadas en esos procedimientos.
La revisión también contempla factores relacionados con los protocolos de atención, entre ellos el lavado de manos del personal, la disponibilidad y características del jabón utilizado y posibles errores durante los procedimientos. También se analizarán los insumos empleados en la atención de los recién nacidos, como sondas, mascarillas y equipos de ventilación, particularmente sus condiciones de limpieza.
Hasta el momento, el titular de la Coprised señaló que no se cuenta con la identificación de una bacteria asociada a los casos, dijo que para determinar la existencia de un brote deben confirmarse al menos dos casos con la misma bacteria.
Además, señaló que los expedientes clínicos de los bebés fallecidos no pudieron ser revisados durante la primera intervención debido a que se trataba de un día inhábil y la documentación se encontraba bajo resguardo del área jurídica del IMSS.
Puntualizó que la investigación contará también con la participación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que se incorporará a las visitas de verificación correspondientes en el ámbito federal.












































