En el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Indígenas, la diputada federal Paty Jiménez reconoció desde la tribuna de la Cámara de Diputados la fuerza, resistencia y aportación de las mujeres de los pueblos originarios, al tiempo que señaló la deuda que mantiene el Estado mexicano con millones de ellas.
“Hoy vengo desde Durango, un Estado que lleva en sus raíces la historia y la fuerza de sus pueblos originarios: Tepehuanos del sur, Wixárikas, Mexicaneros, Coras y Rarámuris”, expresó.
La legisladora destacó que las mujeres indígenas son guardianas de las lenguas, tradiciones, conocimientos y territorios, además de ser fundamentales para el sostenimiento de sus familias y comunidades. Sin embargo, advirtió que muchas continúan enfrentando pobreza, marginación, discriminación, violencia y dificultades para acceder a servicios de salud, educación, justicia y oportunidades económicas.
Jiménez subrayó que esta realidad se vuelve todavía más preocupante en el caso de las mujeres indígenas adultas mayores, quienes enfrentan condiciones de mayor vulnerabilidad.
En ese sentido, recordó que el 4 de noviembre de 2025, durante la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación, advirtió desde la tribuna que el presupuesto estaba “asfixiando” al INAPAM, incluso al grado de que en algunas casas de atención de día se había pasado de proporcionar dos alimentos a solamente uno.
“No era una ocurrencia, no era una exageración y mucho menos era politiquería. Era una advertencia”, afirmó.
La diputada señaló que meses después autoridades del propio INAPAM reconocieron ante la Cámara de Diputados que los recursos disponibles apenas alcanzan para cubrir la nómina y el gasto corriente.
Ante esta situación, cuestionó cómo se pretende atender a una mujer indígena adulta mayor que vive alejada de las grandes ciudades y que requiere orientación jurídica, atención gerontológica, acompañamiento ante situaciones de violencia o simplemente una institución que pueda escucharla y defenderla, si no se fortalecen los organismos responsables de brindar estos servicios.
Paty Jiménez enfatizó que los apoyos económicos y las pensiones son importantes, pero no sustituyen una política integral de envejecimiento digno.
“Una pensión no sustituye atención gerontológica. Una transferencia económica no sustituye asesoría jurídica frente al abandono o el despojo. No sustituye un albergue. No sustituye una residencia de día”, señaló.
La legisladora federal también puso sobre la mesa la problemática del desplazamiento forzado que afecta a comunidades indígenas, particularmente por fenómenos como el narcotráfico, el crimen organizado y la tala ilegal, además de señalar los efectos que tuvieron algunos proyectos impulsados durante el sexenio pasado sobre comunidades y territorios indígenas.
Asimismo, cuestionó al gobierno Federal al señalar que, pese al discurso de inclusión, las mujeres indígenas continúan esperando una política de Estado que atienda de manera integral sus necesidades.
“No podemos celebrar a las mujeres indígenas el 5 de septiembre y olvidarlas el 6 de septiembre”, afirmó.
Paty Jiménez sostuvo que el presupuesto es una muestra clara de las prioridades de cualquier gobierno, por lo que reconocer derechos sin asignar recursos suficientes para garantizarlos convierte esos derechos en promesas.
Finalmente, desde la bancada de Acción Nacional, refrendó el compromiso de seguir impulsando alternativas para mejorar las condiciones de vida de las mujeres indígenas y garantizar que ninguna sea abandonada por su origen, condición económica o por llegar a la vejez.












































