Una disputa por la custodia terminó en una tragedia luego de que una niña de apenas 4 años fuera asesinada a balazos presuntamente por su propia madre, horas después de que un juez resolviera que la menor quedaría bajo el cuidado principal de su padre.
La víctima fue identificada como Vivian Savella. De acuerdo con el Departamento de Policía de Houston, los agentes acudieron la noche del martes a una vivienda ubicada en el oeste de Houston tras recibir un reporte de disparos. Al llegar, encontraron a la pequeña sin vida debido a una herida de bala.
La madre, Cibelle Savella, de 35 años y originaria de Brasil, también resultó herida luego de dispararse. Fue trasladada a un hospital, pero las autoridades informaron posteriormente que murió a consecuencia de las lesiones.
La resolución que ocurrió horas antes
El caso ocurrió después de una audiencia por la custodia de Vivian. Fuentes cercanas a la familia señalaron que el juez había otorgado al padre, Aaron Savella, la custodia principal de la niña y que estaba previsto que ella fuera entregada esa misma noche.

Documentos judiciales citados por medios estadounidenses señalan que la madre únicamente tendría contacto con la menor bajo supervisión continua. También se establecieron restricciones relacionadas con las actividades escolares y extracurriculares de Vivian.
Entre las nuevas condiciones también se encontraba una relacionada con el idioma: Cibelle no podía hablar con su hija en portugués, su lengua materna, a menos que alguno de los supervisores presentes pudiera entender el idioma. Además, debía cubrir manutención y la mitad de determinados gastos médicos no cubiertos.
Una familia completamente devastada
A través de su representación legal, la familia de Vivian expresó su dolor y señaló que Aaron había seguido las disposiciones establecidas por el tribunal mientras esperaba recuperar a su hija.
La familia afirmó que el padre confiaba en que el proceso judicial protegería a Vivian y que la niña debía regresar con él aquella noche, pero nunca llegó a casa.
La abogada Charlotte Rainwater, representante legal de Aaron, calificó el desenlace como devastador y señaló que durante sus 28 años ejerciendo derecho familiar nunca había vivido una situación similar. También indicó que nadie presente en la audiencia esperaba que pudiera ocurrir una tragedia de esta magnitud.












































