El Senado de la República aprobó, con 86 votos a favor y 42 en contra, una reforma constitucional que establece el requisito de nacionalidad mexicana única para quienes busquen ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La modificación a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución establece que quienes tengan otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos, conforme a los términos que determine la ley. La medida también contempla restricciones relacionadas con el uso de pasaporte o documentos de identidad extranjeros, el ejercicio de derechos políticos ante otro Estado y la protección diplomática de ese país.
Durante la discusión, legisladores de Morena, PT y Partido Verde argumentaron que la medida busca establecer condiciones específicas para quienes estarán al frente de los poderes ejecutivos federal y estatales. En contraste, legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano expresaron su rechazo al considerar que limita los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad.
El dictamen será enviado a los Congresos Estatales para continuar con el proceso de reforma constitucional. Además, una vez que entre en vigor, el Congreso de la Unión tendrá 90 días naturales para adecuar la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral.












































