través de redes sociales, padres de familia y estudiantes del CBTis 130 de Durango han señalado a un docente por exigir la compra de un libro correspondiente a su materia, además de no aceptar copias de las páginas utilizadas para realizar tareas y actividades.
De acuerdo con los señalamientos difundidos por integrantes de la comunidad escolar, el material tendría un costo aproximado de 250 pesos y quienes no lo adquieren enfrentarían dificultades para que sus trabajos sean revisados, situación que, según las denuncias, podría repercutir en sus calificaciones.
Ante estos señalamientos, Axel Arrieta, presidente de la Federación de Estudiantes Técnicos del Estado de Durango (FETED), hizo un llamado a los estudiantes y a la comunidad educativa en general para denunciar cualquier situación en la que se condicione el desempeño académico a la compra de materiales.
Sostuvo que los docentes no deben obligar a los alumnos a adquirir determinados libros y señaló que tampoco debe existir una diferencia en el trato académico entre quienes pueden comprar el material original y quienes recurren a copias para cumplir con sus actividades escolares.
“Que sepan que nosotros como federación los vamos a respaldar, que no vamos a permitir que haya una distinción”, afirmó.
Arrieta explicó que, en el caso específico señalado por estudiantes del CBTis 130, se ha mencionado la exigencia de adquirir un libro cuyo precio ronda los 250 pesos. Indicó que algunos alumnos optan por sacar copias únicamente de las páginas que necesitan para realizar las tareas o actividades solicitadas en clase.
“Hay alumnos que van y sacan copia de las páginas que tienen de tarea o ver en clase, porque acaban de pagar inscripciones, útiles escolares, es una manera en la que ellos cumplen, porque sí cumplen, y no vamos a permitir que se les obligue a hacer un gasto innecesario o extra aparte de los que ya han hecho”.
De acuerdo con los señalamientos expuestos por el representante estudiantil, el docente involucrado se negaría a revisar tareas y actividades de alumnos que no hayan adquirido el libro original, solicitando que los trabajos sean presentados directamente en dicho material.
Esta situación ha generado inquietud entre algunos padres y madres de familia, quienes incluso han planteado la posibilidad de que exista algún beneficio económico para el docente derivado de la venta de los libros.
Sobre esta versión, Arrieta señaló que la federación se encuentra revisando el tema y que buscará determinar si existe algún tipo de beneficio relacionado con la adquisición del material.
“Estamos investigando ese tema, no vamos a permitir que haya beneficiados por que los estudiantes se sacrifiquen económicamente”.












































