“Me cae que esta vida y no ch*ng4deras es el 1infierno, mi Beni”: El “Cochiloco”
Luego de la información emitida por Periódico Victoria, en torno a un ataúd dejado en un domicilio de la colonia Villa de Guadalupe, en la ciudad de Durango, con el cuerpo de un menor de edad, se logró establecer que, fue un amigo quien se lo llevó a “trabajar” a Zacatecas, fue ese mismo amigo quien lo regresó con los pies por delante. Aquí les platicamos la historia.
El jovencito Eusebio de la Cruz, de 16 años de edad, originario del municipio del Mezquital, pero radicado en la ciudad de Durango, desde hacía varios años, vivía con sus padres, en la colonia Villa de Guadalupe, únicamente estudio hasta el nivel de secundaria, no se dedicaba a nada en específico, vivían con muchas carencias.
Hace poco más de cuatro meses, a Eusebio, le platicaron de un “trabajo” fuera de la ciudad, que ganaría buen dinero, sin tanto rollo, el menor se convenció que, ese trabajo era el que estaba esperando, se fue en compañía de un “amigo” con la ilusión de sacar a su familia adelante, desde entonces ya no supieron de él.
Eusebio, se involucró en actividades ilícitas, recibió solo un par de pagos y no la cantidad que le habían prometido.
Fue el pasado fin de semana cuando en un “topón”, le dieron “piso”, en una zona de Zacatecas.
Fue su “amigo” quien logró rescatar el cuerpo, hicieron lo necesario para el servicio funerario en aquella entidad, y fue su “amigo” quien lo regresó a sus padres en un ataúd, dejó el féretro y el certificado de defunción y sin dar mayores explicaciones se retiró.
El hecho fue notificado a la autoridad competente por una familiar del occiso, acudió personal de la Fiscalía General del Estado, al realizar las indagatorias y ver el certificado de defunción, y al darse cuenta que todo estaba en orden se retiraron del lugar, pues aquí en el estado no había delito que perseguir. El cuerpo del menor de edad, fue velado en su casa para luego darle cristiana sepultura.












































