La magia de los videojuegos saltó de la pantalla al escenario sinfónico la noche del miércoles en Durango, donde la Kamerata Kai ofreció un concierto dedicado a Final Fantasy, una de las sagas más reconocidas de la industria, con una selección de melodías que han acompañado a varias generaciones de jugadores.
Bajo la dirección de Edgar Becerra, la orquesta presentó un recorrido musical por distintas entregas de la franquicia y contó, por primera vez, con la participación del Coro Laudate, dirigido por Yonora Guzmán. La combinación de instrumentos y voces dio un toque especial a las composiciones de Nobuo Uematsu, creador de buena parte de la música que ha marcado la historia de la serie.
El repertorio incluyó piezas emblemáticas como el tema de Aerith y Opening – Bombing Mission, que transportaron a los asistentes a algunos de los momentos más recordados de los videojuegos. Sin embargo, uno de los puntos más destacados de la noche fue la interpretación de la ópera de María y Draco.
Esta pieza tuvo un atractivo particular al presentarse por primera vez en una adaptación al español, con las voces de Odeline Montserrat Reyes, Gabriel Ríos y Dagoberto Salas, acompañadas por la narración de Pedro Valenzuela. La propuesta permitió acercar esta composición a los asistentes desde una nueva perspectiva.
Para cerrar con broche de oro, las voces del Coro Laudate se unieron a la orquesta para interpretar One-Winged Angel, el icónico tema asociado con Sephiroth, uno de los villanos más reconocidos de Final Fantasy.
La experiencia no se limitó a la música. Los asistentes también pudieron disfrutar de una exposición temática con obras de distintos artistas duranguenses, quienes aportaron su visión del universo de los videojuegos y ampliaron la propuesta artística de la velada.
Además, el boleto del concierto permitirá a los asistentes ingresar a la convención de cómics y anime Antares, sumando otra oportunidad para que los aficionados disfruten de sus pasiones por la cultura geek.












































