El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, pidió establecer una nueva alianza de seguridad entre ambos países para combatir al crimen organizado mediante una estrategia conjunta, con reglas claras y respeto a la soberanía, sin recurrir a amenazas ni presiones políticas.
Durante su regreso a la Ciudad de México, después de más de un año y medio de haber concluido su gestión diplomática, Salazar presentó su libro Fronteras: Mi lucha por una América unida, en una charla realizada en la librería Miguel Ángel Porrúa, en San Ángel. Ahí destacó la importancia de fortalecer la relación entre ambas naciones a partir de la confianza, el respeto y la comunicación.
El exdiplomático sostuvo que la violencia y las actividades de los grupos criminales representan un problema que afecta tanto a México como a Estados Unidos, por lo que consideró que ningún gobierno puede resolverlo por sí solo. En ese sentido, planteó la necesidad de establecer acuerdos duraderos, respaldados por un marco legal internacional que garantice la soberanía de ambos países.
Salazar también reconoció las acciones emprendidas por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para combatir a las organizaciones criminales, y destacó el trabajo de su equipo de seguridad, encabezado por Omar García Harfuch. Sin embargo, señaló que Estados Unidos debe colaborar de manera directa para alcanzar resultados y avanzar hacia un esquema de seguridad compartida.
Al referirse a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump contra México, el exembajador consideró que las diferencias entre países deben resolverse mediante el diálogo y la cooperación, no a través de presiones. A su juicio, es necesario mantener una comunicación constante que permita atender los problemas inmediatos y construir soluciones a largo plazo, algo que, afirmó, actualmente hace falta en la relación bilateral.
El exembajador durante la administración de Joe Biden también subrayó que la seguridad es un factor importante para la economía mexicana, debido a que las empresas la consideran al momento de decidir dónde invertir. Por ello, insistió en que ambos gobiernos deben asumir responsabilidades y trabajar coordinadamente para generar condiciones de mayor estabilidad.
Durante la charla, Salazar pidió dejar atrás las diferencias relacionadas con la captura y entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades estadounidenses en julio de 2024, episodio que abordó en su libro y que contribuyó a su distanciamiento con el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
De cara al futuro, expresó su expectativa de que las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos contribuyan a modificar el escenario político y permitan reducir la polarización. Consideró que una nueva etapa en la relación entre ambos países podría fortalecer la seguridad, el comercio, la modernización de las fronteras y la regulación migratoria, además de reconocer los vínculos sociales y culturales que comparten.
Finalmente, Salazar descartó buscar la presidencia de Estados Unidos en 2028, aunque aseguró que compartirá las propuestas planteadas en su libro con quienes aspiren a representar al Partido Demócrata en la próxima contienda presidencial.












































