Lo lograron, estudiantes de la Escuela Normal del Estado llegaron a acuerdos con la dirección tras las quejas por la obligación de compra de uniformes por alrededor de 4 mil pesos, las restricciones para utilizar el gimnasio de la institución y una sanción de 20 mil pesos por no participar en la elaboración de carros alegóricos.
Tras la mesa de diálogo con la dirección, se establecieron acuerdos para atender sus demandas. María José Barrón, estudiante de quinto semestre, explicó que uno de los principales compromisos fue eliminar la exclusividad en la compra de uniformes, por lo que el alumnado podrá adquirirlos con proveedores externos, siempre que cumplan con el reglamento escolar.
Precisó que no habrá represalias para quienes decidan comprarlos fuera de la institución.
La excepción corresponde a los estudiantes de primer semestre, cuyos padres de familia ya habían acordado adquirir las prendas directamente en la escuela. Para este grupo, se planteó establecer planes y plazos de pago con el propósito de facilitar la compra a las familias que enfrentan dificultades económicas.
Otro de los acuerdos contempla garantizar que los estudiantes puedan expresar inconformidades sin temor a represalias por parte de docentes o autoridades. Para ello, se propuso implementar un formato de quejas y denuncias que permita reportar problemáticas de manera anónima, con información básica sobre la situación, la licenciatura y el grupo involucrado.
De acuerdo con Barrón, el mecanismo busca que las inconformidades reciban atención oportuna y que los compromisos establecidos no se limiten a documentos, sino que se apliquen dentro de las aulas y en la dinámica cotidiana de la institución.
En materia deportiva, los estudiantes señalaron que se acordó facilitar el acceso a las instalaciones para los talleres, entre ellos el de basquetbol, cuyos integrantes podrán utilizar los espacios en sus horarios de entrenamiento sin necesidad de presentar un oficio. La solicitud formal se mantendrá para la realización de actividades culturales o deportivas en coordinación con otras escuelas.
También se planteó elaborar un proyecto para rehabilitar espacios y mejorar las condiciones de infraestructura, equipamiento e insumos. Entre los puntos expuestos se encuentra el retiro de materiales y archivos que ocupan aulas utilizadas por los estudiantes, así como la disponibilidad de artículos de higiene en los sanitarios.
Respecto a las actividades de la Semana Normalista, uno de los acuerdos fue eliminar la sanción económica de 20 mil pesos que se relacionaba con la falta de participación en la elaboración de carros alegóricos para el desfile.
Según lo expuesto durante la reunión, anteriormente se argumentaba que el dinero recaudado mediante estas sanciones se destinaba a los premios del desfile, organizado como concurso. Sin embargo, se acordó buscar alternativas para reconocer la participación del alumnado sin imponer pagos como medida de presión.
Los estudiantes plantearon que la participación en las actividades de la Semana Normalista debe promoverse mediante iniciativas que fortalezcan la identidad de la comunidad, en lugar de recurrir a obligaciones económicas. Asimismo, propusieron invitar a otras instituciones formadoras de docentes, como el Centro de Actualización del Magisterio (CAM) y la Universidad Pedagógica de Durango (UPD), para ampliar la participación.












































